
Misericorde me escudo tras mi palabra horadada,
bulímico de ansias y pretérito de zumos de morena con espasmos de novia renunciada.
Intrépido sigo.. viviendo y la muerte me convida a retirarme como en el lado oscuro del corazón mientras las letras me anclan a la vida,
a cualquier costo.
Siento el gusto de una fresa pisoteada en el parque, incrustando el maicillo entre los dientes,
mordiendo el polvo con estilo,
lloviendo tristeza con el éxito del aplauso,
conformando mi proceso,
sentenciándome a ser el maldito que olvidó la poesía,
a ser expulsado del paraíso por comer del bien y el mal del fruto del amor permitido entre los amantes.
Enfréntome a mi realidad de insulso vocacional, decisión de promedio entre el Quijote y sus molinos.
Decido por las letras, el arte, por la no lucha idealista, por tenerme un poco mas a mano y recurrirme cuando tambaleo en las certezas.
Enfréntome morena a tu no presencia con la calma cansada, de haber dejado el barco solo cuando se hubo hundido plenamente y como un noble Esperador que permitió dejar con vida a su fiel tripulación :
Los recuerdos, mosqueto y la cima, oisonwa, la caricia brindada, ocasos de sentir mágico, el sol y los certeros mundanos....
todos ellos no se ahogaron, navegan en una hermosa deriva al infinito y viven para siempre jamás en el mar de la esperanza qu eun día fue nuestro reino y hoy pertenece a los dioses nuevamente.
Es que te llevas la opción de mi vida, que mas puedo hacer sino transpirar mi llanto por las uñas, ¿usar el nudo en la garganta como tope de mis emociones? Te llevas mi retrato de hombre-sol, mi versión de Dorian Gray , ahora purgaré mis culpas y comienzo a envejecer, comienza el resto de mi casi vida, llena de arsénicas letras y poesía abyecta y fría en sino terrible me doy la bienvenida y me despido
(retrato realizado por Carlos Calvo Vega, "Craso")