Madrugada sin ella, en conflicto con el dormir
Crichard Gonzalez Diaz
….todo iba bien ,
hasta que se cruzaron con la dimensión del que soñaba,
y de esa manera las dimensiones se cruzaban de forma distribuida ,
lo que llevo a que el transcurso del tiempo
no tuviese la continuidad normal,
y las científicas (de las ovejas) tuvieron que crear un sistema numérico
que sincronizara sus acturaes o una wea asi.
Oscar Rojas Diaz, cientifico
A ver si te apareces de pronto y me arrancas las ganas de insomnio que alardean entre pestañas.
A ver si el pianito de Haydn me da uno, un solo boztezo y se me quita la esperpenta ansiedad de
tabaco-madrugada-poético-forzada,
que me tiene desquitando el croquis de la nada en este texto.
Si hasta se me burla el Bequer que llevo dentro, al ver que mi prosa de humanista laico se excita con la métrica y se trasviste, desviste y se viste con rimas melosas… se reviste de importancia la cagá, en eso consiste ¿viste?
Incluso aparecen ovejitas trasnochadas. Se sientan en la barda en vez de saltar y me preguntan por bipolaridad y el maldito que olvidó la poesía; culpan a "Dolly" por causar un error en la dimensión de los que sueñan, lo que llevó a que el tiempo no tuviera la continuidad normal y la falta de sueño era implacable.
No señor, ya no es lo mismo. Antes, se llamaban amadas madrugadas, era citadino, pero de provincia y el insomnio "era", solo era y nada mas, ahora se exige que sea un "algo", un concepto, una teoría caótica, un discurso de orador probado, y de paso el consejo: un "brain storm" breve lo ha de solucionar, pos hombre" o unas terapéuticas monedas psiquiátricas como dicen algunos ravotrilizados.
Si tan solo te apareces, conciliaría el sueño y de paso, te harías un favor. Las ovejas están de mi parte, me han dicho su verdad y no paran de balar en español.